Ayunando vs. Inanicion

Hay una enorme diferencia entre el ayuno y la inanición. Durante la ausencia de la comida, el cuerpo automáticamente se limpia de todo, excepto del tejido vital. Continuamente, el cuerpo se reajusta para hacer mínimas demandas de reservas. La inanición ocurre únicamente cuando el cuerpo esta forzado a utilizar el tejido vital para sobrevivir. Los humanos nos adaptamos sorprendentemente bien a la falta de comida. A.J. Carlson, profesor de psicología en la Universidad de Chicago, afirma que una persona saludable y bien alimentada puede vivir de 50 a 70 días sin comer, teniendo en cuenta que la persona no debe estar expuesta a duras condiciones físicas o estrés. Hay numerosos ejemplos de ayuno con agua que sobrepasan la marca de los 75 días. Claro que hay que admitir que dichos ayunos son inusuales, pero demuestran que Dios nos creó con un maravilloso cuerpo capaz de sobrevivir por prolongados periódos de tiempo sin comida. A todos los seres vivientes se les dio la capacidad de sobrevivir duras circunstancias. Los organismos son capaces de almacenar nutrientes en los lípidos, la sangre, la medula ósea, y otros tejidos. Los camellos almacenan agua y grasa en sus jorobas; el renacuajo se abstiene de comer cuando sus patas se están desarrollando y subsiste de su cola. El monstruo de Gila mexicano guarda reservas en su cola cuando la comida es abundante y puede sobrevivir seis semanas sólo con esto cuando la comida escasea. La iguana marina de la Isla de los Galápagos tiene el sobrenombre del “Dragón Vegetariano” porque se alimenta de algas marinas y se puede abstener de comer por más de 100 días. En el mundo occidental hay abundante comida alta en calorías, y a menos que sus habitantes se vean envueltos en fuertes y agotadoras labores físicas o en tiempos de escasez, no tienen la oportunidad de utilizar el exceso de grasa acumulado alrededor de su cintura. Nuestro cuerpo entra en un pequeño estado de ayuno mientras dormimos. Con mucha paciencia, el cuerpo espera para comenzar su trabajo de limpieza nocturna. El “desayuno’ está correctamente nombrado, ya que al comer en la mañana se está interrumpiendo el proceso del ayuno nocturno. Al despertar de este leve ayuno se presenta el mal aliento, notamos que la lengua está cubierta de una capa amarillenta y nuestra mente esta un poco nublada. Todos estos son síntomas del cuerpo en estado de desintoxicación. Tocino, huevos, una orden de pancakes y una taza de café son seguramente la idea de interrumpir el proceso de desintoxicación. Por supuesto, inmediatamente te sientes bien gracias al grasoso desayuno que te acabas de comer.

Posted on by

Share/Bookmark this!

Fasting